Lo mínimo. Para un viaje que se prevé algo duro, la austeridad es una excelente compañera de viaje.El caballo, nuestro más fiel compañero de viaje es el que va a llevar el peso del equipo, por tanto aligerarlo lo más posible, no solo es de sentido común sino práctico, pues todos los día hay que deshacer y hacer el equipo repartiendo pesos y volúmenes para que nuestro caballo vaya cómodo y es triste ver a diario objetos que ocupan espacio y pesan, que utilizamos poco o nada ocupándonos un espacio y poco a poco nos desprenderemos de ellos.Saco de dormir, algún tipo de aislante, ropa de abrigo y una muda de ropa interior ( la mínima ), una linterna, cantimploras para agua, un reducido botiquín y la ropa puesta son los elementos básicos, un teléfono móvil que pueda funcionar con pilas, mapas y brújula completarían nuestro equipo personal. Todo esto junto con la comida lo colocaremos en unas alforjas delante y detrás de la silla.
El equipamiento del caballo también debe ser lo mínimo. En unas alforjas que colgaremos del borren trasero de la silla para que el peso caiga sobre los bastos en vez de en el lomo colocaremos el pienso. También llevaremos herradura-bota de repuesto, algunos clavos, un fleje para la limpieza y una cuerda de ocho metros completarán el equipo del caballo. Si es verano conviene llevar algún repelente de insectos. El botiquín del caballo irá con el nuestro.

esto puede ser